Eres mi cuento número...


Ver una entrada al azar

domingo, 23 de septiembre de 2012

Es lo que tiene el amor, si fuera tan fácil todos lo tendríamos.

No le da miedo tirarse en paracaídas, no le da miedo lo que puedan hablar las malas lenguas, ni tampoco amar, ni siquiera le da miedo ser feliz, pero le da pánico que no la amen. Y hoy todas las ganas del mundo no serían suficientes. Hoy no tiene ganas de actuar, de ponerle una sonrisa falsa a cada segundo, no tiene fuerzas para seguir con la rutina de reír sin ganas. No quiere, aunque sabe que puede de sobra, hoy no quiere levantarse, hoy quiere que la recojan. Quiere que la salven, que la levanten, que por primera vez no sea ella quien se tenga que levantar sola. Porque va ahogarse entre lágrimas y recuerdos que no se olvidan ni con noches de ron, ni besos que no tengan que ver con los suyos. Que vale, que puede que hoy haya el amanecer mas bonito del año, pero ella solo quiere amanecer a su lado.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Que si no te gusta, no mires. Que si no llevo razón no opines. Que si me he equivocado, ya rectificaré. Que si tonteo con muchos, tuviste tu oportunidad. Que si mañana te hablo aprovecha. Que si soy bipolar te aguantas. Que si no pienso las cosas antes de decirla es cosa mía. Que si me caigo, intenta cogerme. Que si vivo la vida, la vivo al límite. Que si mañana me enfado, es porque te quiero. Que si te quiero, no me dejes escapar.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Ich vermisse dich.

Hace una noche perfecta. Una de estas noches en la que no te apetece hacer nada de nada. Reina la incomodidad, el cansancio y el aburrimiento. Cierras el Tuenti sin despedirte de nadie, total, las conversaciones están muertas. No sabes qué hacer y de repente coges una peli, de esas super románticas. La primera que pilles.
Te tumbas en la cama, apagas la luz y le das al play. La peli comienza, todo va bien y a medida que avanza te sientes distinta. Te afecta cada una de las palabras de los personajes como si fueran dichas por ti. Los sentimientos están a flor de piel. Y entonces llega, el momento triste de toda película de amor. Empiezas a llorar. ¡Qué bonita! Y sigues.
Lloras, lloras, lloras y de repente te das cuenta de que te duele mucho la cabeza y de que has gastado el paquete de pañuelos de papel. Has dejado de llorar por la película, has empezado a llorar por tí. Bueno, por él. Porque sí, todo te recuerda a él. Y bueno, ya que estamos, no hace falta que mientas... Todo esto no es por una simple película de amor, todo esto es porque hace una noche perfecta para darte cuenta de lo mucho que le echas de menos.


Eres mi recuerdo número...